Ricardo Villarpeña

Decadencia

Era una noche oscura, muy oscura, había luna nueva,  corría un gélido viento, y en silencio se adueñaba de las calles solo transitadas por algún gato, y allí estaban ellos buscando algún bar para ver el partido, el partido de la selección, que jugaba muy tarde, pues el mundial se jugaba en Brasil, en las antípodas del mundo.
 
Era verano, bueno eso al menos se suponía, por que el tiempo era más bien invernal.
 
Los amigos habían quedado para ver el partido, pero no tenían donde verlo, habían decidió ir a casa de pablo, el cual les había dejado tirado en el último momento,  bueno en verdad no les había dejado tirados, sino que la argucia que llevaban para entrar en su casa a ver el partido no coló. Y no tenían más lugares para verlos, y los locales iban cerrando uno a uno.

Se sentaron en el césped, frente al viejo colegio jesuita, su estampa impresionaba, y mas con aquella luna y el frio viento de verano.
Las ideas se empezaban a congelar, y no tenían a donde ir, finalmente Joseph, uno de los cuatro amigos presentes dijo:

-chicos, ya sé donde ir

-no será al viejo colegio-interrumpió rafa B

-no-dijo Joseph medio enfadado-no es al viejo colegio

-Entonces donde?-dijo Rafa A

-venga dilo-dijo Charles

-dejadme hablar-espeto Joseph-iremos al centro comercial puede que haya algo abierto

-a las 2 de la mañana-sarcasmeo Rafa B

-¿algún plan mejor?

Los amigos se pusieron rumbo al centro comercial, sin mucha esperanza ciertamente, pero el centro comercial antes, cuando las cosas iban mejor abría hasta tarde, hasta muy tarde, porque no ahora, al fin y al cabo era el mundial de futbol.
Los chavales eran amigos desde siempre, Joseph, y los Rafas salían muy a menudo, sin embargo Charles salía menos, aun así de vez en cuando se le veía.

Poco a poco llegaron al centro comercial, estaba todo apagado, no se le veía impresión de que estuviera abierto.

Ni una luz encendida, ni un cartel, ni una persona.

-Vámonos, esto está cerrado, cada mochuelo a su olivo-dijo Rafa B

-esperarse, vamos a comprobar-dijo entusiasmado Joseph

-Joseph déjalo, no ves que está cerrado

-la esperanza es lo último que se pierde

Joseph subió se puso en la puerta, se movió a ver si el sensor lo detectaba y nada. Se puso a mirar por el cristal y nada, cerrado ni un alma, todo oscuro.

Joseph se dio por vencido y se acerco a sus amigos, pero en sus caras vio algo extraño, estaban todos asombrados.

-Joseph…Joseph…, mira atrás no puede ser  no puede ser.

Dios santo el centro comercial estaba abierto, las luces encendidas, las puertas abiertas.
¿Qué…que queréis…hacer...Chicos?-dijo Joseph muy asustado
-¿Bueno, pasemos o no? Ya que estamos aquí –decidió Rafa B
Los chicos pasaron estaba todo encendido, estaba todo abierto, estaba todo, bueno todo no, faltaba la gente, no había nadie salvo ellos.

-tíos, se respira un ambiente extraño-dijo Charles mientras todos asentían-yo m voy

Pero ya no había puertas estaban cerradas.

-Avancemos pues, al otro lado hay una salida, no os preocupéis-dijo Joseph

Empezaron a caminar por el centro siniestro, pero no había nadie, no pasaba nada andaban con miedo, pero a medida que veían que no pasaba nada, más confiados estaban, pero es que no pasaba nada.

La otra salida estaba cerrada también, empezaron a hacer un gabinete de crisis

-chicos estamos encerrados ¿qué hacernos? –expuso Charles

-Aun tenemos las salidas de emergencia-dijeron los rafas

-esperarse-interrumpió Joseph-para que salir, si aquí no pasa nada, tenemos un entro comercial para nosotros solitos, vamos a disfrutarlo

Discutieron largo rato sobre qué hacer, finalmente decidieron quedarse.

Primero se fueron a ver el partido, no sin antes haber pasado por Mercadona y coger provisiones, y se pusieron a verlo en un apantalla gigante con proyector mientras descansaban en unos sillones de masaje.

Unos grandes 90 minutos fueron.

Después fueron a la tienda de juegos, jugaron a todo lo que quisieron, después a la tienda de deportes, probaron de todo, a las de ropa, hicieron de todo, la noche no parecía acabar nunca.

Estaban ya cansados, no sabían que hacer  se iban a ir a la tienda colchones PAM se fue la luz, Charles ya no estaba.

-Ostia, que ha pasado-dijo asustado Joseph, mientras observaba la cara de pánico de los Rafas-¿y charles?

-no sé, no está joder, joder, vámonos-dijo Rafa B

-si a la salida de emergencia-dijo Rafa A

-¿pero? No le buscamos-pregunto Joseph

-no, no vámono

Llegaron a la salida al igual que todas estaba cerrada, no sabían que hacer estaban asustados, se abrazaron y se escondieron en un rincón, temiendo que la luz se volviera a ir.

PAM se volvió a ir. Los Rafas ya no estaban, Joseph se quedo solo.

Joseph estaba muy asustado, empezó a correr sin sentido, corrió y corrió como si no hubiera un mañana, pero no podía salir del centro.

Temía ser el próximo cuando la luz se fuera. PAM se fue la luz

Los rafas aparecieron

-Joder ¿que habéis hecho? No tiene ninguna gracia Joder

Los rafas no dijeron nada parecían ausentes, es mas ni respiraban.

-Tíos, Tíos, contestarme Joder.

Seguían de pie sin inmutarse.

Joseph les toco, y se cayeron, eran de cartón.

-Joder Joder, -Joseph estaba asustadísimo

Pero esta vez no empezó a correr sino a gritar, era su forma de defenderse, gritar retar, hacerse el fuerte ir de farol.

-Vamos ven a por mí, aquí me tienes, soy el que queda-gritaba-no me quieres, no te atreves, venga que me aburro

PAM se fue la luz, y no paso nada

-Tan cobarde eres cabron -seguía- enfréntate conmigo, vamos, venga

PAM se fue la luz, y no paso nada

-Joder lucha, Joder acabemos con esto.

PAM se fue la luz y no paso nada

Joseph se tiro al suelo llorando, no podía mas estaba tirado, estaba derruido, estaba derrumbado.

PAM se fue la luz

Allí estaba Joseph frente a frente, lo veía, lo miraba sorprendido, era Charles.

Estaba vestido de diablo, llevaba un disfraz ridículo, y estaban en una sala roja.

-Hola Joseph

-Charles, ¿qué coño pasa?

-shhh

-¿Qué pasa?, joder-grito

-shh me vas a obligar a que toque, déjame explicarme, como ves soy el diablo.

-¿tu?

-si siempre es quien menos lo esperas

Joseph no decía nada, estaba paralizado

Bien Joseph, todo lo que toco se convierte en cartón, y ha llegado tu hora. Toco a Joseph, y Joseph se convirtió en cartón.

 

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Published on e-Stories.org on 24.06.2013.

 

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