Alé Morales Olvarrieta

Los Sueños

Un día una princesa de la tierra de Júpiter fue a hablar con su sacerdote, el cual era una persona muy sabia y entendía la vida, la princesa le hablo sobre unos sueños oscuros que tenia y no la dejaban dormir, el sacerdote luego de escucharla detenidamente le dijo que los sueños no son mas que nuestra propia alma transmitiéndonos nuestros sentimientos mas latentes y que para dejar de tener estos problemas tendría que hablar con su alma para alejar esos sentimientos, dándole paso así a unos nuevos. La princesa salio al bosque mas cercano de sus tierras, era un lugar poco frecuentado pero con mucha armonía, se escuchaban a los pájaros cantar y al viento hablar, ahí analizo su situación y las palabras que le dijo el viejo sacerdote, aun así no entendía como era eso de hablar con su propia alma le parecía algo muy abstracto y poco factible, hasta que escucho al viento que le dijo: “Tu alma eres tu pero en un lugar mas profundo, esta en ti,  en tu corazón”. Luego de escuchar sus palabras se vio a si misma dentro de un espacio y tiempo diferente al que estaba, sin darse cuenta había realizado un viaje astral al fondo de su ser, al comienzo fue caminando con sutileza porque no entendía bien lo ocurrido, en breve  la niebla que había se dispersó, empezó a observa a su alrededor y vio los paisajes de su memoria la cual atesoraba sus momentos mas felices, vio su niñez, el amor de sus padres, el cariño que le tenia el pueblo, sus mascotas, en fin vio la felicidad en si. Al final de todo se encontraba una pequeña niña en un rincón oscuro que casi no se veía, no paraba de llorar y se quejaba de las cosas malas que le estaban ocurriendo, su madre había muerto meses atrás, su mascota mas preciada estaba extraviada y el pueblo ya no le hablaba porque su padre se había vuelto un tirano. La princesa se acerco luego de escucharla y mientras la abrazaba le decía: “ No todo lo que has vivido es malo, que últimamente ocurran cosas malas no quita las cosas buenas que te han pasado, tienes mucha felicidad en ti de la cual no te acuerdas pero date la vuelta para que la aprecies y te recuerdes de ella, para vuelvas a sentirla así como yo la sentí, para que vuelvas a ser feliz y podamos dormir, nosotros somos los únicos que decidimos sobre nosotros mismos” . La niña se voltio y admiro todo lo que ya la princesa había visto, después de unos minutos anonada abrazo a la princesa y las dos pudieron sonreír, así fue como el espíritu y la razón se reconciliaron.
 
La princesa despertó en su cuarto y sintió la humedad de la nariz de su mascota en su cara, la abrazo y hasta la beso, luego salio de su cuarto corriendo a ver a su padre, cuando entro al cuarto estaba su madre y el durmiendo en la cama, ella los despertó del abrazo que les dio, sus padres se despertaron desconcertados pero aun así la abrazaron. En la tarde salio al pueblo, todos estaban felices como ella, bailaron, jugaron y rieron todos juntos. La princesa se dio cuenta de que todo lo malo no había sido mas que un sueño y que todos escogemos en que mundo queremos vivir, su mundo ahora es el del amor.
 

 

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Published on e-Stories.org on 29.01.2017.

 

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